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Mi Irlanda

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    Descubre lo que Irlanda tiene reservado para ti

    Cork city Cork city

    Ciudad de Cork: las nueve mejores atracciones

    Ven a explorar Cork y disfruta de su mercado de categoría mundial, su fuerte histórico y su increíble gastronomía

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    Condado de Cork
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    Descubre Cork a través de sus obras maestras modernas, su animado mercado cubierto y las benditas cervezas de un pub franciscano. Pero no te fijes demasiado en la hora que marca la torre de la iglesia: ¡a su reloj lo llaman el mentiroso de cuatro caras!

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    1. El Mercado Inglés

    Envidia de los comidistas de toda Irlanda, el Mercado Inglés existe desde 1788. Lejos de ser inglés (se llama así debido a sus orígenes protestantes), aquí puedes encontrar especialidades tradicionales como “drisheen” (una especie de morcilla) y manitas de cerdo, aunque en los cerca de 55 puestos también verás pan, pescado, quesos, frutas y verduras. El mercado ha sobrevivido a incendios, guerras civiles y un intento de cambiarle el nombre, pero cuando se propuso sustituirlo por un aparcamiento de coches en la década de 1980, ¡la gente de Cork se dio cuenta de que merecía la pena salvar tal tesoro gastronómico! El Mercado Inglés sigue prosperando y en la actualidad el famoso chef televisivo Rick Stein lo considera el “mejor mercado cubierto del Reino Unido e Irlanda”. Visita Farmgate Café para degustar deliciosos platos elaborados con los productos del mercado.

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    Cork City Gaol Cork City Gaol

    2. Cárcel de la ciudad de Cork

    Con una mezcla de grandiosa arquitectura gótica y clásica, la cárcel de la ciudad de Cork tiene más aspecto de castillo que de prisión. Pero no te dejes engañar: estos elegantes muros han encerrado a algunos de los veteranos más curtidos en batallas con armas. Y la verdad es que no lo han hecho muy bien, teniendo en cuenta la gélida noche de 1923 en la que al menos 42 prisioneros ataron sus sábanas y su ropa para trepar los muros y escapar silenciosamente en grupos de 14 durante la noche. Esta era una cárcel principalmente femenina, con muchas prisioneras republicanas en la época de la Guerra de la Independencia. Haz un recorrido por sus lúgubres celdas y pasillos para viajar a aquellos tiempos difíciles y convulsos.

    Crawford Municipal Art Gallery Crawford Municipal Art Gallery

    3. Galería Municipal de Arte Crawford

    En el impresionante antiguo edificio de la Aduana de Cork, la tranquila Galería Municipal de Arte Crawford es arte en estado puro. En el centro de la colección permanente hay una serie de moldes grecorromanos de esculturas conservadas en el Vaticano. Desde su adquisición en 1816, alrededor de estos bustos ha florecido una colección de arte irlandés que incluye cuadros, esculturas e instalaciones. Como reconocimiento a la rica tradición literaria de Irlanda, la Crawford también alberga una serie de retratos de admirados autores irlandeses como Samuel Beckett, W. B. Yeats y Elizabeth Bowen. Pon la guinda a tu visita a esta acogedora galería con un café y algo para picar en su acogedora y espaciosa cafetería.

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    Cork fort Cork fort

    4. Fuerte Elizabeth

    Construido hace casi 400 años, este hercúleo macizo solía llamar la atención de fuerzas invasoras hasta la Guerra Civil irlandesa en la década de 1920. De hecho, después de que la estructura original tomara forma en 1601, a los lugareños les preocupaba tanto el peligro de una invasión que la destruyeron. Fue una mala idea: cuando se restableció el orden, el pueblo de Cork se vio obligado a volver a construir el fuerte corriendo con los gastos. El fuerte se reconstruyó en 1624 y cuentan que Oliver Cromwell añadió mejoras mientras sitiaba la ciudad, dando más o menos como resultado la estructura que vemos hoy en día. Pasea por las murallas, ya que muchos dicen que tienen las mejores vistas de Cork.

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    Franciscan Well Brewery Franciscan Well Brewery

    5. Franciscan Well Brewery

    El peso de la larga historia de Cork añade cierta riqueza a esta ciudad, sobre todo a su arraigada tradición de elaboración cervecera, revitalizada hoy en Franciscan Well. La cervecería tiene ese nombre por estar en el mismo sitio que un monasterio franciscano medieval que tenía su propio pozo de aguas curativas. Si bien técnicamente la cerveza que elaboran hoy en día puede que no tenga poderes curativos, ¡la verdad es que está muy buena! Los visitantes pueden elegir entre una selección de cervezas rubias, negras, tostadas y de trigo, además de varios productos de microcervecerías de todo el mundo. Relájate con tu pinta en la terraza, que se suele inundar de las canciones de los músicos locales. ¡Salud!

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    UCC campus UCC campus

    6. Campus del UCC (incluyendo la Galería Lewis Glucksman)

    No hay nada como un paseo por el University College Cork, situado en las frondosas orillas del río Lee. Los árboles que adornan este exuberante campus le dan un aspecto señorial; en el jardín presidencial incluso hay uno que fue rescatado de las trincheras de la Primera Guerra Mundial tras haber brotado en el bolsillo de un soldado caído. En el interior, la galardonada Galería Lewis Glucksman alberga exposiciones periódicas y mantiene la orgullosa tradición universitaria de cultivar las artes visuales. De hecho, todo el campus está salpicado de obras de escultura, fotografía, grabado y pintura. Descubre cuántas puedes ver mientras recorres el lugar...

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    St Fin Barre’s Cathedral St Fin Barre’s Cathedral

    7. Catedral de San Finbar

    Aunque la catedral en su forma actual es una obra maestra del neogótico francés, este es un lugar que se ha dedicado al culto cristiano desde que el santo patrón de Cork, San Finbar, fundara aquí un monasterio en el siglo VII. Después de numerosos cambios, renovaciones y reconstrucciones, la catedral se terminó en el siglo XIX tras haber costado una suma enorme que superaba las 100.000£, arrasando con el presupuesto original de 15.000£. Al ver las preciosas vidrieras, el ornamentado órgano y las cabezas talladas en piedra que se conservan del siglo XII, entenderás por qué costó tanto. No te pierdas el ángel en el lado este de la catedral: ¡la leyenda local cuenta que tocará su corneta para anunciar la llegada del Apocalipsis!

    St Anne's, Cork St Anne's, Cork

    8. Iglesia de Santa Ana y campanas de Shandon

    El cariño que la gente de Cork le tiene a la iglesia de Santa Ana queda claro en cuanto descubres que la arenisca roja y la piedra caliza blanca de la torre de la iglesia han inspirado el tradicional rojo y blanco del uniforme de los equipos deportivos de Cork. Aunque aquí ha habido una iglesia desde la época medieval, la que hoy en día se eleva por encima de la ciudad se construyó en 1722. Pero no te fíes del reloj de la torre, al que los vecinos llaman el “mentiroso de cuatro caras” porque cada una de ellas marca una hora diferente. De forma casi excepcional, los visitantes pueden hacer sonar las campanas de la iglesia, pero hoy en día el sistema es automático, así que no tendrás que colgarte de ninguna cuerda.

    Irish butter Irish butter

    9. Museo de la Mantequilla de Cork

    Por si todavía no lo sabes, la comida tiene GRAN importancia en Cork. Y no nos referimos solo a las delicias frescas que se venden en el Mercado Inglés. Cork también rinde homenaje a sus tradiciones culinarias más históricas y en concreto a su pasado como centro europeo del mercado de la mantequilla. El Museo de la Mantequilla de Cork es prueba del pedigrí de los lácteos irlandeses: hace mucho que los exuberantes pastos locales y el clima templado han hecho que la mantequilla, la leche y el queso sean fundamentales para el devenir de la isla. Gracias a este museo, los visitantes pueden realizar un viaje saludable al pasado. Desde las hermosas etiquetas de las lecherías locales hasta una exposición de artesanía tradicional para la elaboración doméstica de mantequilla, este es un delicioso recordatorio para no olvidarnos de que los productos sustanciosos, caseros y de alta calidad nunca pasarán de moda en Cork.